miércoles, 27 de febrero de 2013

La generosidad


Esta historia tiene lugar en un pasado no muy lejano y los protagonistas son un padre y su hijo adolescente de dieciocho años.  El hijo era un mal estudiante y estaba siempre de fiesta, esto le molestaba mucho a su padre. Apenas se veían y las pocas veces que lo hacían solo discutían.

Un día, el hijo cansado de la situación, decide irse de casa y no volver a saber nada más de su padre.  Pasaron los años y ninguno de los dos daba su brazo a torcer para volver a encontrarse hasta que un día el hijo, conmovido por sus recuerdos y arrepentido, decide buscar a su padre y reencontrarse con él para pedirle perdón.
Cuando por fin consigue encontrarlo, queda con él  y ambos se cuentan que ha sido  de sus vidas durante estos años. El padre le confiesa que necesita un riñón para vivir  y que dado a su edad no le ponen en las listas de trasplantes. Entonces, el hijo se va a su casa llorando porque no sabe qué hacer y al día siguiente le dice a su padre que le dará uno de sus riñones para que pueda vivir aunque el padre, después de todo lo ocurrido en el pasado, no se lo cree.
Pasados unos días, se encuentran los dos en el hospital y se piden perdón por todo lo malo que habían hecho  en el pasado. Tras la operación, padre e hijo se van a vivir juntos para recuperar el tiempo perdido durante tantos años.

El valor moral que aparece es la generosidad. Después de todo lo ocurrido entre ellos, ambos consiguen dejar a un lado sus diferencias, se reconcilian y el hijo le dona a su padre el riñón que necesita para vivir.

domingo, 20 de enero de 2013

Costumbres y tradiciones

Todas las sociedades tienen sus propias costumbres y tradiciones que se han ido transmitiendo a lo largo de los años de generación en generación. Esto tiene que ver con la moral de las personas cuyo significado es, entre otros, el conjunto de usos y costumbres  que identifican a dicha sociedad la cual las considera como buenas y correctas.
Dichas costumbres son apropiadas para los miembros de su sociedad pero para otras comunidades de personas algunas pueden ser consideradas como inmorales ya que son crueles e incluso atentan contra la vida tanto de seres humanos como de animales.

Por ejemplo, en Marruecos donde las mujeres no tienen derechos y se consideran inferiores a los hombres, hay una ley por la cual los violadores cumplen su condena casándose con la mujer que han violado para mostrar su arrepentimiento. Algunas mujeres se suicidan porque no quieren casarse con dicho hombre. He aquí un atentado contra la vida humana.
Otro ejemplo, en este caso de maltrato animal, son las corridas de toros en las que la gente se divierte a costa del sufrimiento reiterado y finalmente, la muerte del animal.

¿Por qué hemos de respetar todas las costumbres si ellas mismas infringen un daño sobre su propia sociedad?
Es por esto que estoy en desacuerdo con algunas costumbres las cuales, bajo mi punto de vista, son totalmente incorrectas. Pero ello no quita que existan otras muchas que son buenas y por lo tanto, dignas de ser respetadas.

En conclusión, las naciones deberían replantearse la posibilidad de cambiar o hacer desaparecer ciertas tradiciones consideradas como violentas.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Diferente etnia, diferente color de piel o distintas costumbres. ¿Qué mas da?

Todas las personas no somos iguales, tenemos diferencias y éstas conllevan a veces a la discriminación. Una de las discriminaciones más extendida hoy en día en el mundo es el racismo. Dado que es el tema que voy a tratar a lo largo del articulo explicaré primero lo que de verdad es para no dar lugar a confusiones.  

El racismo es una doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior. Esta doctrina ha llevado a lo largo de la historia a diferentes conflictos como las guerras entre países o las guerras civiles, el Holocausto judío, en el que los nazis perseguían a los judíos y los metían en campos de concentración donde vivían en condiciones infrahumanas. Un ejemplo es el campo de concentración de Auswitch.

Personalmente, estoy en contra del racismo porque pienso que nadie es superior o inferior a otros como persona ya que todos tenemos sentimientos, ideas, opiniones  y aspiraciones que no tienen  porque ser comunes a las del resto pero si respetadas. Por otra parte, en el físico se encuentran diferencias pero todos somos de la misma especie. ¿De verdad es necesario rechazar  a una persona por tener distinto color de piel o diferentes ideales?
Creo que el racismo no debería existir en la sociedad porque actualmente vivimos en un mundo multicultural y la convivencia de diferentes culturas en un mismo país favorece el progreso, aporta a los ciudadanos una riqueza cultural y la adquisición de nuevas costumbres.

Como dijo Nelson Mandela: “Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión”